Tiara y Tierra
Mi tío “Chicho” siempre fue un gran viajero. Ni las largas rutas, ni los carros en precario estado fueron nunca freno alguno para desplazarse por toda Venezuela. Cada fin de semana lo encontraba en algún lugar distinto de nuestra geografía. Yo participe en uno de esos viajes. Una películita en super 8 pelando pescado en Chuspa queda como testimonio. Creo que allí me contagié del gusto por la aventura.
La ruta desde Tiara a Villa de Cura fué para nosotros un nuevo camino, una ruta inesperada. Creía conocer todas las rutas de esa zona.
La vía al final incluyó el cruce de un pequeño río – me comentan que aun una leve lluvia en la cabecera lo hace impracticable – un largo trecho de carretera de tierra y abundantes vías con suficientes curvas para dar gusto al comensal más exigente.
San Sebastian de Los Reyes, El Pao de Zarate, Topo La Puerta, Cerro Higuerote. Sonoros nombres. Nombres que reflejan la mezcla de indio y español. Nombres de esta zona que constituye la puerta de los llanos venezolanos. Aqui poco a poco la montaña va cediendo terreno a las planicies. Planicies que de allí se extienden hasta Colombia. La ruta en cuestión va bordea esta zona alternando la montaña con tramos planos.
Pretender que uno descubre caminos es un atrevimiento. Apenas los recorremos por primera vez. Apenas llenamos nuestra ignorancia. Y sin embargo, la sensación es esa, la de una gran aventura, la de un descubrimiento. En total fueron más de 350 Kmts de placer. (Ver las fotos)


